Accesibilidad web en España: claves que necesitas saber 

La accesibilidad web no solo es un requisito legal, sino una estrategia que puede potenciar tu SEO y aumentar la visibilidad de tu sitio. Aplicar las pautas permite que tu contenido sea más fácil de encontrar y usar, atrayendo a más usuarios y potenciales clientes. En este artículo te mostramos los principios clave y pasos técnicos para hacer tu web inclusiva, mejorar su posicionamiento en buscadores y captar más oportunidades de negocio.

Accesibilidad web en España: claves que necesitas saber 

En el entorno digital actual, la accesibilidad web ya no es opcional, es un requisito esencial y legislado. Lo que muchas empresas aún no saben es que hacer una web accesible no solo mejora la experiencia de usuario, sino que también impacta directamente en el SEO. De hecho, los mismos principios que ayudan a las personas a navegar mejor son los que permiten a los buscadores entender y posicionar tu contenido.

En este artículo descubrirás qué es la accesibilidad web y cómo mejorarla en tu sitio, además de cómo estas prácticas pueden potenciar tu SEO y la visibilidad en buscadores.

¿Qué es la accesibilidad web?

Para Web Accessibility Initiative (WAI), la accesibilidad web implica que las páginas, herramientas y tecnologías digitales se diseñen y desarrollen de manera que puedan ser utilizadas por personas con discapacidad. Esto significa que todas las personas deben poder comprender, navegar, interactuar y contribuir en la web sin barreras, de forma autónoma y con las mismas oportunidades.

¿Qué tipos de accesibilidad web hay? 

En sí, no hay tipos de accesibilidad web pero sí hay tipos de discapacidad que abordan las prácticas de accesibilidad web. Las discapacidades auditivas, cognitivas, neurológicas, motrices, del habla, visuales… se tienen en cuenta en las normativas sobre accesibilidad digital. 

¿A quién beneficia la accesibilidad?

En primer lugar y más relevante, beneficia a las personas con discapacidad ya que proporciona autonomía y las mismas oportunidades de participación en el entorno digital. Sin embargo, sus beneficios no se limitan a este colectivo, sino que también alcanzar a personas sin discapacidad o con impedimentos en el uso diario de la tecnología como:  

  • Usuarios que acceden a contenidos desde dispositivos con pantallas pequeñas o diferentes métodos de interacción, como teléfonos móviles, relojes inteligentes o televisores inteligentes.
  • Personas mayores cuyas capacidades pueden verse modificadas con el paso del tiempo.
  • Personas con impedimentos temporales, como una lesión en un brazo, una infección de oídos aguda o una operación ocular.
  • Personas  con impedimentos situacionales, en situaciones condicionadas por el entorno, por ejemplo, bajo luz solar intensa o en lugares donde no es posible escuchar audio.
  • Usuarios con conexiones a Internet lentas o con ancho de banda limitado o costoso.

Legislación de accesibilidad web

En España, la accesibilidad digital está respaldada por diversas leyes y normativas que buscan garantizar que todas las personas puedan acceder y utilizar los servicios online sin barreras. 

Las próximas indicaciones hacen referencia al cumplimiento de la Ley en España, pero las directivas de accesibilidad pueden ser más o menos exigentes dependiendo de la región en la que se produzca la venta de productos o servicios en todo el mundo. 

Las empresas deberían cumplir con las leyes de todos los lugares en los que se enfoque su negocio.

  • Dentro de España puede haber indicaciones más exigentes ya que la ley vigente a nivel estatal a su vez se puede ampliar de forma autonómica.
  • Fuera de España, cada país tiene su propia legislación y también puede ser heterogénea dentro de las regiones del mismo. 

A nivel europeo, para regular la accesibilidad web está disponible la Directiva (UE) 2019/882, conocida como el Acta Europea de Accesibilidad (European Accessibility Act o EAA), que ya en 2019 definió un marco común para que productos y servicios digitales fuesen accesibles en toda la Unión Europea. El propósito de la misma fue eliminar barreras y asegurar de esta forma que cualquier persona pueda interactuar con la tecnología en igualdad de condiciones, independientemente del dispositivo utilizado. En 2025, esta normativa amplió su impacto al sector privado, llegando a implicar a servicios de comercio electrónico, plataformas digitales o software. 

En España, es necesario el cumplimiento de la Ley 11/2023, que transpone el Acta Europea de Accesibilidad (EAA) sobre los requisitos de accesibilidad de los productos y servicios TIC. Refuerza la accesibilidad en productos y servicios, ampliando su alcance también al ámbito digital y alineándose con la normativa europea. 

A nivel regional también puede haber más requisitos a cumplir y a nivel nacional también:

  • Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI). Promueve que las páginas web de empresas sean accesibles, fomentando la inclusión digital y la eliminación de barreras en internet. 
  • Real Decreto 1112/2018. Regula la accesibilidad de los sitios web y aplicaciones móviles del sector público, asegurando que cumplan estándares reconocidos. Tiene sus propios plazos de cumplimiento.
  • Ley 9/2014, General de Telecomunicaciones. Obliga a los operadores de servicios de comunicación a ofrecer servicios accesibles para personas con discapacidad, garantizando igualdad de acceso.
  • Real Decreto 193/2023. Establece las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso a bienes y servicios disponibles al público. Además, exige que webs y apps cumplan con la norma UNE-EN 301549. Esta define los requisitos técnicos de accesibilidad basados en las WCAG 2.1 nivel AA, asegurando que los contenidos sean perceptibles, operables, comprensibles y robustos.
  • Ley General de Discapacidad. Reconoce la accesibilidad como un derecho fundamental y establece la obligación de eliminar barreras para lograr una sociedad más inclusiva. 

¿Cuándo entra en vigor la ley de accesibilidad en España?

La ley 11/2023 ya está en vigor desde el 28 de junio de 2025. En ella se establecen plazos de cumplimiento en base al tipo de productos y servicios:

  • Nuevos: deben ser accesibles a partir del 28 de junio de 2025. Hace referencia a cambios sustanciales tanto páginas web como a nuevas páginas o funcionalidades de productos digitales preexistentes.
  • Preexistentes: plazo de adaptación hasta el 28 de junio de 2030. Hace referencia a aquellos contenidos de sitios web y aplicaciones estáticos publicados antes del 28 de junio de 2025 o con contratos anteriores a esta fecha. (Aquí las excepciones para el cumplimiento)

¿Quién tiene que cumplir la Ley de Accesibilidad?

El tipo de empresas que deben cumplir la ley de accesibilidad son aquellas que cumplen al menos uno de los siguientes requisitos:

  • Aquellas que tengan más de 10 empleados.
  • Aquellas que facturen más de 2 millones de euros al año.
  • Especialmente: Administraciones, empresas y entidades públicas o que cuenten con financiación pública (desde 2018).

¿A qué productos digitales afecta?

La normativa abarca una gran variedad de productos y servicios digitales y físicos. Prácticamente cualquier empresa con presencia digital o de autoservicio para el consumidor está implicada. 

En el caso de negocios relacionados con marketing digital, destacamos:

  • Sitios Web y Apps Móviles
  • Redes Sociales
  • Email Marketing
  • Notificaciones Push y SMS
  • Comercio Electrónico
  • Documentos (PDF, etc.)

En resumen, debemos extender los principios de accesibilidad (perceptible, operable, comprensible y robusto) a todas las comunicaciones, adaptando las técnicas a las particularidades de cada plataforma. 

¿Cómo hacer un diseño y desarrollo accesible?

El Acta Europea de Accesibilidad no funciona por sí sólo, hace referencia a la norma europea EN 301 549 en la que se definen criterios técnicos de accesibilidad, proporcionando las especificaciones técnicas detalladas que permitan cumplir con los requisitos de accesibilidad establecidos en la EAA. 

Estas especificaciones a su vez apuntan a los estándares del W3C (World Wide Web Consortium o El Consorcio WWW) y sus guías WCAG (actualmente la última versión), además de otros requisitos aplicables a productos y servicios TIC.

Para garantizar que los sitios web sean accesibles para todas las personas, el W3C desarrolló las mencionadas Web Content Accessibility Guidelines (WCAG). Estas pautas son el estándar para que todos los perfiles implicados en el entorno digital como perfiles de diseño y desarrollo  puedan crear contenido web accesible. 

La tecnología evoluciona y las pautas lo hacen con ella. Estas son las que se han creado a lo largo del tiempo y cómo han evolucionado: 

  • WCAG 2.0 fue publicada el 11 de diciembre de 2008. 
  • WCAG 2.1 se publicaron el 5 de junio de 2018, con actualizaciones posteriores el 21 de septiembre de 2023, el 12 de diciembre de 2024 y el 6 de mayo de 2025.
  • WCAG 2.2 se publicaron el 5 de octubre de 2023, y cuentan con una actualización del 12 de diciembre de 2024.
  • WCAG 3.0 está en proceso de desarrollo. 

Las más recientes (y por lo tanto, las que indica la ley como requisitos a cumplir) son las guías de accesibilidad para el contenido web WCAG 2.2 cuyo manual de uso puedes consultar para mayor información. Estas se desarrollan a partir de cuatro principios: perceptible, operable, comprensible y robusto. Que a su vez se dividen en pautas y criterios.  Aquí te los explicamos brevemente: 

Información perceptible 

La información perceptible hace referencia a que debe presentarse de manera que los usuarios puedan percibir los contenidos y elementos a través de distintos sentidos. Para ello se recomienda: 

  • Texto alternativo para contenido no textual. Ofrecer texto alternativo para imágenes, gráficos, audios o vídeos, de manera que el contenido pueda ser leído en voz alta, ampliado o mostrado en dispositivos braille, además de servir como etiquetas para controles y navegación por teclado o voz.
  • Subtítulos y transcripciones. Los contenidos en audio deben tener una transcripción textual para facilitar que usuarios con discapacidades auditivas puedan acceder a él. También, audiodescripciones que describan los detalles del vídeo o interpretación en lenguaje de signos. 
  • Contenido adaptable y responsive. El contenido debe poder presentarse de diferentes maneras: usando marcado correcto en encabezados, listas, tablas y formularios, permitiendo que los navegadores y tecnologías de apoyo personalicen la visualización o realicen zooms sin perder visibilidad. Esto facilita la lectura en voz alta, la ampliación de texto y la generación de esquemas o resúmenes que ayudan a los usuarios a enfocarse en la información más relevante.
  • Uso de colores, contrastes y audios distinguibles. El contenido debe ser fácil de ver y oír, separando claramente la información del fondo. Esto implica evitar el uso del color como único medio para transmitir mensajes y asegurar un contraste suficiente entre el texto y su fondo. También permitir que el usuario tenga control sobre el audio. 

Navegación operable 

Este principio garantiza que toda persona pueda interactuar con una página web, sin importar sus capacidades o habilidades físicas y el dispositivo que use. Ya sea con teclado, pantalla táctil, gestos o comandos de voz, cada usuario debe poder navegar y utilizar todas las funciones de manera sencilla y accesible.

  • Navegación por teclado. Toda función disponible con ratón también debe poder usarse con teclado, manteniendo el foco visible y evitando que quede atrapada en algún elemento. Esto incluye compatibilidad con teclados alternativos y tecnologías de apoyo, facilitando la navegación y la entrada de datos para todos los usuarios.
  • Tiempo suficiente y seguridad física. Es fundamental ofrecer tiempo adecuado para leer, escribir o completar tareas, así como evitar contenido que parpadee o se mueva de forma que pueda causar convulsiones o incomodidad. Se recomienda ofrecer mecanismos para pausar animaciones, detener movimientos y alertar a los usuarios antes de mostrar contenido que pueda generar ataques de epilepsia o reacciones físicas .
  • Navegación clara y organizada. El contenido debe estar bien estructurado con títulos y encabezados descriptivos, múltiples caminos de navegación y enlaces cuyo propósito sea evidente. Esto permite que los usuarios se orienten fácilmente, encuentren lo que buscan y eviten bloques repetidos de información.
  • Múltiples modalidades de entrada. Además del teclado, los usuarios pueden interactuar mediante táctil, gestos o reconocimiento de voz. El diseño debe ofrecer alternativas que no requieran destrezas finas, botones de tamaño adecuado y etiquetas claras para que todos puedan activar funciones de manera segura y eficiente, incluso en dispositivos móviles, tablets o terminales de autoservicio.

 Información comprensible 

El principio de comprensibilidad busca que toda persona pueda entender fácilmente el contenido y cómo interactuar con la interfaz. La información debe ser clara, el texto legible y predecible, para que los usuarios sepan qué esperar y cómo usarlo.

  • Texto claro y accesible. Identificar el idioma principal y los idiomas de fragmentos específicos, definir palabras poco comunes o abreviaturas, y usar un lenguaje simple o versiones simplificadas. Esto también permite que herramientas de texto a voz lean correctamente el contenido y ayuden a personas con dificultades cognitivas.
  • Contenido predecible. La navegación y los elementos interactivos deben comportarse de forma consistente, con mecanismos repetidos en todas las páginas y cambios significativos solo con el consentimiento del usuario. Esto facilita aprender y usar la web, así como memorizar atajos o procesos frecuentes.
  • Prevención y corrección de errores. Formularios y elementos interactivos deben ofrecer instrucciones claras, mensajes de error comprensibles, ayuda contextual y opciones para revisar o corregir envíos. Así se reduce la confusión y se evita que errores menores dificulten la experiencia.

Contenido robusto 

Un contenido robusto garantiza que una web sea compatible con distintos navegadores y tecnologías de apoyo, tanto actuales como futuras. Para ello, es clave utilizar un código válido y bien estructurado, definir correctamente el nombre, rol y valor de los elementos interactivos, y asegurar que todo pueda ser interpretado sin errores por herramientas asistivas. Esto permite que cualquier usuario pueda acceder y utilizar el contenido de forma fiable, independientemente de la tecnología que emplee.

Niveles de conformidad en las WCAG

Las WCAG establecen tres niveles de conformidad para medir la accesibilidad de un sitio web, en función de la importancia de los criterios, su aplicabilidad y la facilidad de implementación. En total conforman 83 criterios.

  • Nivel A. Es el nivel básico y recoge los requisitos mínimos indispensables (31 criterios en WCAG 2.2).
  • Nivel AA. Incluye todos los criterios del nivel A más otros adicionales (31 criterios en WCAG 2.2) y es el estándar más común, ya que suele ser el requerido por la legislación.
  • Nivel AAA. Es el nivel más exigente (24 criterios en WCAG 2.2) y está orientado a proyectos que buscan el máximo grado de accesibilidad.

IA y accesibilidad web 

La Inteligencia Artificial está transformando la accesibilidad digital, no solo automatizando tareas, sino facilitando la creación de experiencias más inclusivas desde el diseño. Hoy ya permite generar descripciones de imágenes, subtítulos, analizar contrastes o interpretar contenido complejo, muchas veces de forma invisible para el usuario. Su verdadero valor está en cómo ayuda a eliminar barreras y mejorar el acceso a la información para todas las personas.

En el día a día, la IA puede también detectar errores de accesibilidad en el código, proponer un lenguaje más claro o revisar componentes según estándares como los WCAG. Además, integrada en los procesos de desarrollo, permite validar la accesibilidad de forma continua, mejorando la calidad del producto y evitando problemas antes de que lleguen a producción.

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