La informática ourensana, un sector de retos y oportunidades

La informática ourensana, un sector de retos y oportunidades

Hace unas semanas, con motivo de la conmemoración del 25º aniversario de la Escuela Superior de Ingeniería Informática, entrevistamos a dos de sus antiguos alumnos, Mª José Amarante y Rafa Castillo, que actualmente forman parte de nuestros departamentos de Desarrollo e I+D.

Esta vez, buscando conocer cuál es la relación entre lo académico y lo laboral en el ámbito de la Ingeniería Informática ourensana, un sector en auge y lleno de oportunidades, retos y desafíos, así como la situación de la ESEI desde sus orígenes, nos reunimos con su Director, Francisco Javier Rodríguez Martínez, y con el Vicerrector del Campus de Ourense, Virxilio Rodríguez Vázquez. A continuación, sus respuestas, opiniones y puntos de vista.

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Para el Campus de Ourense y para la Universidad de Vigo, ¿qué significa y qué supone la Escuela Superior de Ingeniería Informática?

Virxilio: Es un puntal para el Campus, la Universidad y todo un referente del sector para la provincia y el sur de Galicia, junto al Parque Tecnológico. Hasta la nueva incorporación de Aeronáutica, esta era la única Ingeniería que teníamos, con una tasa de egresados muy elevada, por encima del 90%. Es superior a la media de otras facultades del Campus.

Además, los estudios que se imparten son trasversales y aplicables a cualquier rama del conocimiento. Esto nos permite que los estudiantes, trabajadores e investigadores de la Escuela puedan colaborar con centros de otros sectores. Es un plus diferenciador.

Francisco: Desde sus inicios marcó una línea en el Campus. Le ha beneficiado estar en uno como este, pequeño, porque la visibilidad siempre es mayor que cuando tienes a tu alrededor doce o quince centros más. Cuando eres único en tu ámbito, la gente, la prensa y la sociedad se fija más. Y las empresas tienen un referente. Además, el hecho de formar parte de una Universidad tecnológica como la de Vigo, con Telecomunicaciones, Industriales… también ha sido un respaldo.

Fran, ¿qué cambios ha experimentado la Escuela desde que la pisaste por primera vez, siendo estudiante?

La escuela ha crecido y se ha asentado. Pasamos de ser una Escuela pequeña a que se nos tuviese en cuenta para muchas cosas. Hemos visto que muchas empresas han abierto aquí, no por sus clientes, sino porque está la Escuela, que forma parte del entramado y el sector TIC de Galicia. Cada vez vamos adquiriendo mayor madurez.

¿Cuál es la importancia de la ESEI en el tejido empresarial de Ourense?

Virxilio: A veces, las Universidades y el tejido social y productivo están desconectados, pero este no es el caso. Si me preguntas por la influencia de la ESEI, es sencillo. Vosotros sois un ejemplo muy representativo que se replica en otras empresas del sector, formadas por estudiantes que han estudiado aquí. La influencia es clara, porque gran cantidad de empresas de la provincia demandan alumnos de la Escuela y, en otros casos, vienen a instalar aquí sus oficinas por la proximidad con la misma.

Francisco: Buscamos que los alumnos se formen como futuros trabajadores de las empresas de la ciudad. Pero también existe otra parte importante de investigación y transferencia tecnológica. De hecho, hace unos meses revisamos qué proyectos tenían nuestros grupos con empresas de la provincia, Vigo, Pontevedra y sur de Lugo, y la verdad es que las relaciones con empresas a nivel de transferencia tecnológica son muchas.

¿Un graduado en Ingeniería Informática tiene la oportunidad de encontrar trabajo y crecer profesionalmente sin necesidad de salir de la provincia?

Francisco: Claro que sí. Hoy en día, son muchas las empresas ourensanas que buscan a estudiantes para captarlos ya desde el momento de prácticas, porque luego, cuando empiezan a trabajar, la captación se hace más compleja.  Cualquier alumno, excepto que sus pretensiones pasen por trabajar en el extranjero, pueden desarrollar su actividad aquí. Tú puedes trabajar aquí y trabajar para el resto del mundo, y eso nos beneficia.

La tendencia es trabajar antes de finalizar. No solo como alumnos en prácticas o becarios, sino con contratos laborales. Hay muchos clientes, nuevos proyectos en las empresas… y necesitan personal para llevarlos a cabo.

Entonces, ¿tiene Ourense capacidad para absorber la cifra de alumnos que se gradúan anualmente?

Francisco: En este momento sí. Y tiene capacidad para absorber a más. Si se diese el caso de que nuestros alumnos no quisiesen salir de la provincia, todos tendrían trabajo aquí. La gente que se marchó en la década de los noventa porque no tenía oportunidades, ahora puede volver.

¿Cómo animaríais a a un estudiante para que escogiese la carrera de Ingeniería Informática?

Virxilio:  Lo animaría, por un criterio puramente pragmático, a estudiar en esta Escuela porque si logra finalizar sus estudios, antes o después, va a encontrar un trabajo de manera inmediata.

Si el criterio fuera otro, por gusto, yo le diría que viniese a esta Escuela y a este Campus. La plantilla de profesorado es joven y sobradamente preparada, con una trayectoria profesional larga, al tanto de las últimas novedades, en constante reciclaje, conectada a las empresas… Sabe hacia dónde tiene que caminar, y eso se nota en el ambiente de trabajo y en las dinámicas colaborativas.

Francisco: Lo más importante, que te guste. Debes entender la ingeniería como una cuestión de buscar soluciones a problemas, que cada día sea un reto, porque la tecnología cambia. Hay que buscar soluciones constantemente a los problemas que van surgiendo. Pero, sobre todo, si quieres trabajo en los próximos quince años, en Informática lo habrá. Y el abanico es muy amplio. Si tienes una vocación no cumplida, desde la Informática puedes llegar a ella: puedes trabajar en el ámbito de la medicina, del textil… de lo que sea.

Precisamente por los pocos recursos que se necesitan, en un primer momento, para emprender en este sector, ¿la vocación empresarial del alumnado es mayor?

Virxilio: Yo creo que las ingenierías, por los tipos de estudios que ofrecen, la precisión técnica que requieren, profundizan mucho en la idea de estructurar la mente y de buscar una aplicación práctica a aquello que están estudiando, y esto es muy característico de quien quiere emprender un negocio.

Además, hablamos de la Ingeniería más tecnológica, de un sector que no deja de renovarse, por lo que te obliga a estar alerta, empujándote a renovarte y a renovar. La Ingeniería Informática empuja al emprendimiento.

Francisco: No diría que he visto muchos, pero sí algunos casos. Vosotros sois uno. Sabiendo que podrías estar trabajando, montar tu proyecto, con todo lo que implica… es arriesgado. Pero sí que existen, y han salido adelante.

Para mí es un orgullo, porque ves que has formado a profesionales que se esfuerzan, que luchan, y que por eso lo consiguen.

¿La carrera está pensada para formar a los alumnos en el plano empresarial?

Francisco: En la carrera nos centramos, fundamentalmente, en la parte de Ingeniería, aunque existen algunas asignaturas centradas en cualidades empresariales, como técnicas de comunicación y liderazgo. La gente opina que debería haber más materias relacionadas con el tema, pero nos resultaría imposible condensar el Grado en cuatro años. Para eso existe el Máster, un itinerario para quien busque ser un mando medio pero con perfil de empresa. Es decir, una persona que quiera dirigir a un equipo en el Departamento Informático de una empresa de otro sector. Es algo muy específico.

Lo que sí hemos añadido al programa académico son cuestiones relacionadas con el ámbito del Derecho, fundamentos éticos y jurídicos de la Informática, porque en un futuro será algo a tener muy en cuenta. El tema de los delitos telemáticos está aumentando, también el de la ética de los robots.

La escasa presencia de mujeres en carreras técnicas es una cuestión por la que, seguramente, ya os hayan preguntado. Recientemente, El Correo Gallego y Galicia Confidencial publicaban el último dato del CPETIG sobre la cifra de mujeres estudiantes de Ingeniería Informática en las tres Universidades gallegas, que cae un 50% en la última década.

¿Por qué se produce este fenómeno? ¿Cómo se podría solventar el problema?

Virxilio: En parte es un misterio y un problema para las empresas. No es que las empresas no contraten a mujeres, es que el problema está en el origen, en la formación. Las mujeres no acuden a las entrevistas para ocupar estos puestos en las empresas. El problema, en mi opinión, existe porque todavía no hemos roto una tradición de roles masculinos y femeninos de generaciones pasadas: las mujeres eran más de lo humanístico, social y sanitario y los hombres copaban lo tecnológico. Son esquemas tradicionales que siguen implantados en la sociedad.

Francisco: En mi promoción, existía un 40% de mujeres. Todavía no se conocía bien cómo funcionaba esto, no había tantos estereotipos en el sector. Esta es una cuestión de estereotipos no demostrados un problema en la orientación del alumnado que estamos intentando paliar con charlas en los institutos. Esperamos que esta caída sea un ciclo más, pero estamos preocupados, porque no es que no aumente, es que la tendencia cae.

Intentamos influir de manera positiva en los estudiantes y fomentar la visibilidad de lo que hacemos para conseguir que las mujeres que se plantean estudiar Ingeniería Informática no crean que son ‘bichos raros’, algo que actualmente sucede.

¿Por qué dirías que es necesaria la presencia de mujeres en este sector?

Francisco: En este y en todos los ámbitos, la presencia de ambos sexos es indispensable, porque son complementarios. Los dos perfiles son necesarios. En este sector, tienen una capacidad de trabajo, una creatividad y una constancia que nosotros no tenemos. De hecho, las mejores analistas que conozco son mujeres, porque tienen una capacidad para interpretar qué quiere el cliente que los hombres no tenemos, tienen más empatía.

Ya para finalizar, en veinticinco años, cuando la Escuela Superior de Ingeniería Informática celebre su 50º aniversario, ¿qué temas se abordarían si se programasen otra serie de conferencias como las celebradas esta vez? ¿cuáles serían las tendencias y preocupaciones del sector?

Francisco: Tal y como están las cosas, ahora, que ya hablamos de realidad aumentada inmersiva, probablemente celebraríamos el acto cada uno desde su casa, pero viéndonos todos. Cuestiones de ese tipo. Es complicado predecir porque hace veinticinco años nadie esperaba estar donde estamos hoy. Quizá hasta hagamos backup de nuestros pensamientos y podemos cambiar nuestro cerebro, ¡quién sabe!

Los robots son otra cuestión a tener en cuenta. Pensar si podemos llegar a una pequeña inteligencia artificial con robots u otros sistemas que nos hablen, nos ayuden en casa… por ahí tiene que ir y por ahí irá el futuro, en todo lo que tenga que ver con la inteligencia.