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03/12/2025 - Actualizado el: 30/12/2025

Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial: guía completa

La Unión Europea ha establecido el primer marco legal específico para la inteligencia artificial con el Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como AI Act. Busca garantizar que la IA se utilice de forma segura, ética y transparente, protegiendo derechos fundamentales y evitando discriminación. Encuentra en este post una guía completa sobre este reglamento.

Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial: guía completa

La inteligencia artificial ha dejado de ser un terreno “sin ley” en Europa. El 13 de junio de 2024 se aprobó el Reglamento (UE) 2024/1689, el primer marco legal europeo específicamente dedicado a la inteligencia artificial, aprobado por el Parlamento Europeo y conocido como AI Act (Reglamento de la Unión Europea sobre Inteligencia Artificial).

A continuación te contamos cómo utilizar la IA de forma correcta en tu negocio, de conformidad con las normas y el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea.

Principales objetivos del Reglamento de la UE sobre Inteligencia Artificial 

El Reglamento de Inteligencia Artificial se aplica a todas las empresas, organizaciones y desarrolladores que crean, integran o utilizan sistemas de IA dentro de la UE. Incluso las empresas fuera de Europa pueden estar sujetas a él si venden o utilizan IA en el mercado europeo. Si trabajas en marketing digital, tecnología, producto o compliance, es importante comprender y cumplir estas nuevas normas del Reglamento de Inteligencia Artificial.

El objetivo principal del Reglamento de la UE es garantizar que las tecnologías y plataformas de IA respeten los derechos humanos, eviten la discriminación, protejan nuestros datos personales y se apliquen con transparencia y responsabilidad en el mercado. Este reglamento fue creado para equilibrar la innovación tecnológica con la protección de los derechos fundamentales. No pretende frenar el avance de la IA, sino garantizar que dicho avance se lleve a cabo con seguridad jurídica y ética.

Además de este objetivo central, que busca crear una IA de confianza en Europa, el Reglamento de la UE define también otros objetivos específicos, entre los que destacan:

  • Proteger los derechos fundamentales y evitar la discriminación algorítmica.
  • Garantizar la transparencia y la supervisión humana en las decisiones tomadas por la IA.
  • Impedir usos de la IA considerados abusivos o de riesgo inaceptable.
  • Crear normas comunes para que las empresas innoven con seguridad jurídica.
  • Reducir los riesgos asociados a la IA en sectores sensibles (salud, justicia, crédito, educación, etc.).
  • Promover un uso ético, responsable y auditable de los sistemas de IA.
  • Reforzar la confianza pública y del mercado en la adopción de la IA en Europa. 

¿Cuándo comenzó a aplicarse el Reglamento (UE) 2024/1689?

El Reglamento (UE) 2024/1689 entró en vigor en toda Europa el 1 de agosto de 2024 y comenzó a aplicarse desde esa fecha. Establece las bases legales para el uso y desarrollo de la IA en la Unión Europea, definiendo criterios de evaluación de riesgos, obligaciones para proveedores y usuarios, así como sanciones en caso de incumplimiento. El Reglamento de la UE sobre Inteligencia Artificial se centra principalmente en situaciones en las que la IA puede interferir con los derechos humanos y las libertades fundamentales, como la vigilancia, el empleo, la educación, la salud o la justicia.

Este Reglamento de la UE también busca evitar prácticas de IA que puedan considerarse abusivas, como la manipulación de comportamientos, la discriminación o el uso de la IA sin supervisión humana. Para las empresas, el reglamento establece límites claros y previsibles, con el fin de garantizar que la innovación tecnológica se desarrolle de manera ética y dentro de la legalidad. Se aplica principalmente a las empresas que desarrollan, implementan o utilizan sistemas de IA, por ejemplo, herramientas de reclutamiento automatizado, chatbots, análisis de datos de clientes, publicidad segmentada o control de calidad mediante algoritmos.

A pesar de su amplio alcance, el reglamento contempla algunas exenciones. Quedan fuera de su aplicación los casos en los que la inteligencia artificial se utiliza únicamente con fines personales, así como los sistemas y modelos de IA destinados exclusivamente a la investigación y al desarrollo científico.

Cómo funciona la inteligencia artificial en la Unión Europea

Para comprender el marco del Reglamento de Inteligencia Artificial, conviene primero entender cómo funcionan estos sistemas en la práctica. Según el sitio web oficial del Parlamento Europeo, los sistemas de IA son capaces de percibir el entorno, interpretar esa información y tomar decisiones orientadas a objetivos específicos. En muchos casos, pueden adaptar su comportamiento al analizar los efectos de sus acciones anteriores, actuando con distintos niveles de autonomía. Estas capacidades permiten que la IA se utilice en aplicaciones como la búsqueda en la web, la recomendación de contenidos, la detección de fraudes o la asistencia digital.

La UE considera que cuanto mayor sea la influencia de la IA en decisiones que afectan a la vida real, al empleo, al crédito, a la salud o a la justicia, mayor debe ser el nivel de control y transparencia.

Tipos de inteligencia artificial   

Existen también varios tipos de inteligencia artificial, desde sistemas simples de recomendación (como las playlists en Spotify) hasta modelos generativos que crean imágenes, texto o audio. Hoy en día, cuando la mayoría de las personas piensa en IA, tiende a asociarla principalmente con la IA generativa, por ser la cara más visible y accesible de esta tecnología, pero existe más de un tipo de IA. Algunos de los principales tipos de inteligencia artificial son:

IA Tradicional:

  • Automatiza y optimiza tareas específicas.
  • Se basa en modelos de machine learning con reglas y algoritmos predefinidos.
  • Muy utilizada en tareas repetitivas (por ejemplo, manufactura y procesamiento de datos).
  • Engloba: IA predictiva e IA conversacional.

IA Predictiva:

  • Predice resultados a partir de datos históricos.
  • Identifica patrones y estima comportamientos futuros.
  • Se utiliza principalmente en sectores como finanzas, salud, manufactura y marketing.

IA Conversacional:

  • Sustenta chatbots y asistentes virtuales.
  • Permite la interacción en lenguaje natural mediante texto o voz.
  • Recurre al machine learning y al procesamiento del lenguaje natural (PLN) para comprender y generar lenguaje humano.

IA Generativa:

Por ejemplo: ChatGPT, Gemini, DALL·E. 

  • Crea textos, imágenes, audios o vídeos a partir de patrones aprendidos.
  • Se basa en modelos de machine learning y técnicas avanzadas de PLN.
  • Produce respuestas y contenidos similares a los creados por humanos.

Cabe destacar que el Reglamento de Inteligencia Artificial refuerza la protección de los derechos humanos, garantizando que el uso de la IA no ponga en riesgo la privacidad, la igualdad ni el control humano sobre las decisiones automatizadas.

¿Cuál es la diferencia entre la IA generativa y la IA integrada?

La IA generativa es un tipo de Inteligencia Artificial capaz de crear contenido nuevo y original, como texto, imágenes, código, música o diseños. Se basa en modelos de aprendizaje profundo que analizan grandes volúmenes de datos y generan resultados creativos en respuesta a instrucciones en lenguaje natural.

Por su parte, la IA integrada, según el propio Google, se refiere a modelos de IA integrados directamente en el dispositivo o en el navegador, como Gemini Nano. Esta IA no se centra en crear contenidos totalmente nuevos, sino en ejecutar funciones específicas de forma rápida, privada y eficiente, como resumir textos, traducir, apoyar la escritura o mejorar la experiencia del usuario. Al funcionar de manera local, ofrece ventajas como mayor privacidad, menor latencia y la capacidad de operar incluso con conectividad limitada.

En resumen:

  • La IA generativa crea.
  • La IA integrada ejecuta y asiste, utilizando modelos incorporados en el sistema, por ejemplo, el Modo IA de Google.

Ambas pueden coexistir, pero cumplen propósitos diferentes: una está orientada a la creatividad y a la producción de nuevos contenidos, mientras que la otra se centra en mejorar las funcionalidades del dispositivo y en ofrecer herramientas de IA directamente en el navegador o en las aplicaciones.

Clasificación de los sistemas de IA por riesgo

El Reglamento de Inteligencia Artificial no aplica las mismas exigencias a todos los sistemas. En su lugar, la Unión Europea ha creado un modelo de clasificación basado en el nivel de riesgo que la IA representa para las personas y para la sociedad.

El Reglamento de la UE sobre Inteligencia Artificial establece cuatro categorías de riesgo para los sistemas de IA:

Riesgo inaceptable:

Incluye sistemas de IA considerados una amenaza directa para los derechos fundamentales y la seguridad de las personas. Están prohibidos en la UE ejemplos como la vigilancia biométrica masiva, los sistemas de puntuación social, la manipulación cognitiva de grupos vulnerables o la extracción indiscriminada de datos para bases de reconocimiento facial. Se trata de casos en los que la IA podría controlar comportamientos, explotar vulnerabilidades o discriminar a los ciudadanos.

Alto riesgo:

Incluye aplicaciones de IA que operan en ámbitos sensibles y pueden afectar de forma significativa a la vida de las personas, como la salud, la justicia, el crédito, la educación, el empleo o los servicios públicos. Estos sistemas solo pueden utilizarse cumpliendo obligaciones rigurosas: supervisión humana obligatoria, documentación técnica completa, auditorías, registro de decisiones, mitigación de sesgos y solidez demostrada antes de su salida al mercado.

Riesgo limitado:

Se refiere a usos de la IA que no interfieren directamente con derechos ni con el acceso a servicios esenciales, pero que requieren transparencia, como los chatbots comerciales o los contenidos generados por IA. En estos casos, es obligatorio informar claramente al usuario de que está interactuando con una máquina e identificar los contenidos artificiales, como deepfakes o textos destinados a informar al público.

Riesgo mínimo o inexistente:

Recoge la mayoría de los sistemas de IA actualmente en uso en la UE, como filtros de spam, recomendaciones de películas o IA en videojuegos. Estos no presentan un impacto relevante sobre los derechos o la seguridad, por lo que pueden utilizarse sin requisitos legales adicionales. El objetivo es no frenar la innovación allí donde el riesgo es prácticamente inexistente.

Principales obligaciones para empresas y desarrolladores

Las empresas que desarrollan, integran o utilizan sistemas de IA dentro de la UE pasan a tener deberes legales claros. El Reglamento de Inteligencia Artificial establece que quienes crean o utilizan IA con impacto real en decisiones humanas deben garantizar la transparencia, la seguridad, la supervisión y el respeto de los derechos fundamentales.

De acuerdo con el capítulo III (artículos 8 a 15) del Reglamento de IA, entre algunas de las principales obligaciones (aplicables únicamente a los sistemas de IA clasificados como de “alto riesgo”) se encuentran:

  • Gestión del riesgo y auditoría continua: los sistemas de alto riesgo deben ser evaluados, probados y supervisados a lo largo de todo su ciclo de vida.
  • Documentación técnica completa: los modelos deben incluir registros e información sobre los datos utilizados, la lógica de decisión y las limitaciones conocidas.
  • Supervisión humana obligatoria: debe existir siempre una supervisión humana adecuada, evitando decisiones totalmente autónomas en ámbitos críticos.
  • Transparencia frente a los usuarios: cuando un sistema interactúa con personas, estas deben ser claramente informadas de que están interactuando con IA.
  • Protección de datos y mitigación de sesgos: deben adoptarse medidas para prevenir la discriminación y los impactos negativos sobre los derechos fundamentales.

Impacto del Reglamento de la UE sobre IA en las empresas 

El impacto del Reglamento de la UE sobre Inteligencia Artificial varía según el tipo de negocio y el grado de dependencia tecnológica. Startups, agencias, plataformas SaaS, comercio electrónico y empresas con automatización avanzada deberán adaptar sus procesos. No se trata solo de una cuestión legal, sino también de un coste de cumplimiento y de cambio operativo.

De acuerdo con la Impact Assessment que acompaña la propuesta del Reglamento Europeo de IA, los principales impactos incluyen:

  • Costes adicionales de cumplimiento, que incluyen la evaluación y gestión de riesgos, pruebas de seguridad y calidad, preparación de documentación técnica y monitorización continua de los sistemas.
  • Adaptación de procesos internos, como nuevos procedimientos de control, gobernanza de datos, verificación de calidad y mecanismos de supervisión.
  • Actualización o rediseño de sistemas de IA de alto riesgo, cuando los modelos existentes no cumplan requisitos como transparencia, robustez, seguridad o calidad de los datos.
  • Riesgo de costes o sanciones en caso de incumplimiento, a través de los mecanismos de fiscalización y supervisión previstos en el reglamento.
  • Impacto en la confianza y competitividad, ya que las empresas que cumplan la normativa pueden beneficiarse de una mayor confianza por parte de los usuarios, una adopción más amplia y ventaja competitiva en el mercado europeo.

Estas normas de la Unión Europea también crean una nueva dinámica competitiva: quienes se anticipan y cumplen desde ahora estarán preparados para operar en el mercado europeo con seguridad jurídica. Quienes ignoren la normativa se arriesgan a multas, pérdida de mercado o incluso a la prohibición de uso de determinados sistemas.

El Reglamento de la UE sobre Inteligencia Artificial establece reglas claras para que trabajar profesionalmente con IA sea seguro, ético y transparente. No bloquea la innovación, pero define límites según el riesgo que representa para las personas.

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